QUE ENTENDEMOS POR TOMA DE REHEN ?

Es la privación de su libertad, por la fuerza de una persona, sobre la cual se basa la seguridad y libertad del delincuente, que ejerce una medida de presión, como objetivo, o como medio de supervivencia al ser descubierto infraganti en la comisión de un delito. Donde este toma a un rehén bajo condición de escudo humano para negociar su libertad primero,  y segundo los requerimientos de orden político y económico.

LA DOCTRINA DE NEGOCIACIONES DE LIBERACIÓN DE REHENES CONTEMPLA TRES DIFERENTES CONCEPCIONES:

LA NEGOCIACIÓN U OPERACIONES TÁCTICAS se concentra en la dicotomía de ambas concepciones. O se recurre a la negociación en primera instancia o se resuelve el incidente por la fuerza en la primera oportunidad.

LA NEGOCIACIÓN MÁS OPERACIONES TÁCTICAS consiste en que el período de negociación  tendrá por objeto ganar todo el tiempo necesario para la preparación del asalto de emergencia,  quienes mientras dura la misma, elabora una táctica de resolución e inclusive la ensaya,  para resolver el incidente lo antes posible mediante el uso de la fuerza.

LA NEGOCIACIÓN Y OPERACIONES TÁCTICAS que consiste en  que los Negociadores tienen la responsabilidad de ganar tiempo para permitir al Grupos Táctico prepararse para actuar, pero este actúa solo ante la alternativa del fracaso de las negociaciones o por existir evidentes e inequívocos síntomas de violencia inminente. En este caso la actuación del Grupo Táctico no excluye al negociador quien continúa trabajando para facilitar lo más posible todas las operaciones tácticas

EL EQUIPO NEGOCIADOR:  Organización funcional

El equipo negociador tiene la responsabilidad de mediar con los delincuentes,  pueden tomar decisiones y señalar, al agotarse las vías de comunicación, la acción del grupo de intervención.

Le corresponde: Comunicarse con el perpetrador y los rehenes. Elaborar estrategias para las negociaciones. Elaborar perfiles psicológicos. Coordinar las necesidades de comunicación. Elaborar y divulgar datos de icia e información adquirida durante las negociaciones. Coordinar sistemas de información con  el equipo táctico y el equipo de icia. Coordinar todo lo que haya que entregar, como alimentos, medicamentos, etc. Coordinar la rendición con el jefe de Apoyo Táctico. Evaluar el avance de las negociaciones. Preservar cintas de audio como prueba. Crear un sistema de relevo para los miembros del equipo.

NEGOCIADOR PRINCIPAL: Es el organizador, planificador, estratega y líder del equipo. Tiene la responsabilidad general por el manejo de la negociaciones de los rehenes. Esta persona tiene la responsabilidad principal por la comunicación con los captores de los rehenes

NEGOCIADOR SECUNDARIO: Esta persona sirve como ayudante del negociador principal, observa al mismo y proporciona ayudas según sea necesario o éste le solicite. Paralelamente este negociador seguirá el ritmo de la negociación entre el negociador principal y los captores, manteniéndose al tanto de lo que ocurre en forma continua y actualizada, para que ante cualquier eventualidad deba reemplazar al negociador por alguna de éstas cuestiones:

OFICIAL DE ICIA: Cuida que  haya un  flujo de información actualizada y completa del negociador al Comando. El oficial de Icia es la fuente de datos que solicitan los otros miembros del equipo de negociación de rehenes .

El equipo de inteligencia: recauda toda la información posible para el uso de los negociadores.

ESPECIALISTA EN COMUNICACIONES: Opera y mantiene el equipo de comunicaciones. Coordina todos los aspectos de las comunicaciones en el lugar de la crisis . Vela por los enlaces con la compañía telefónica a fin de facilitar la incautación de líneas. Obtención de líneas telefónicas adicionales para los miembros del equipo comando del incidente. Asuntos técnicos relacionados con intercepciones telefónicas. Introducción de dispositivos de escucha telefónica. Coordinación junto al Asesor Jurídico de todas las actividades de comunicación que requieran una orden judicial.

El equipo de comunicaciones: facilita los canales de interrelación entre los funcionarios y los superiores, con el resto de los equipos y cualquier instancia que sea necesario, mediante el uso de radios, teléfonos, videos, etc.

PSICÓLOGO: Este profesional deberá hallarse en el centro de operaciones, y a la escucha de las negociaciones, estar al tanto de la situación del rehén o secuestrado, conocer la cultura de los delincuentes, tiene que ser un profesional objetivo, debiendo evaluar mediante las expresiones, tono de voz y exigencias, el perfil psicológico del captor que negocia, y transmitírselo al negociador principal, asistiéndolo en forma permanente, aconseja al negociador sobre el método, tono o manera de negociar, según la personalidad de los captores. Juzga a los niveles de tensión entre el grupo captores-rehenes), el personal policial y propone actuar en consecuencia

CARACTERÍSTICAS PSICOSOCIALES.

Personas en crisis. Estos tipos de captores son personas por lo general normales, sin antecedentes de enfermedades ni trastornos mentales, y que probablemente estén reaccionando ante una serie de acontecimientos que les ha alterado gravemente la vida. Un ejemplo de situación que le puede alterar la vida a alguien son los problemas financieros, personales o familiares. Esta persona probablemente se siente muy sola, sin apoyo y sin opciones viables. Los rehenes pueden ser familiares, compañeros de trabajo actual o pasado, o extraños. Es posible que también se tomen asimismo como único rehén.

Por lo general sus demandas son racionales e incluyen que lo restituyan a un puesto de trabajo perdido, o irse a otra parte, u otro problema con base en la realidad.

Directrices para la negociación. Dejar que el captor de salida a su hostilidad., con lo cual las autoridades tendrán oportunidad de obtener más información para planear maniobras tácticas y estratégicas.

Usar la reflexión como método, no se le debe amenazar. Recalcarle al captor que otras personas han enfrentado problemas similares y la situación presente también tiene solución. Mostrar comprensión hacia el captor, para de esa forma entender mejor la motivación que condujo a este incidente. Ampliar el enfoque de la situación elaborando soluciones conjuntas con el captor. Tomarse el tiempo necesario para identificar el problema básico y entender la motivación que de perspectivas a la crisis.

Personalidad antisocial. Por lo general, estas personas se ven descubiertas en la comisión de un delito y en su desesperación toman rehenes para tratar de escapar. Lo probable es que estén solos o dispuestos a traicionar a las personas que lo acompañan.

Son personas egocéntricas que culpan a los demás por sus problemas y siempre encuentran excusas para sus errores. En su mente, ellos nunca tienen la culpa, sino que creen que son otros lo que lo culpan por transgresiones que al final de cuentas no violan ninguna ley lógica. A menudo tienen un largo historial de actos delictivos que se remontan a la adolescencia. Se toman su situación a la ligera y enseguida encuentran explicaciones por la situación en la que se encuentran. La culpa siempre la tienen otro. Ellos tienen razón, es el resto del mundo el que no sabe lo que hace. Sus rehenes son extraños que por casualidad estaban en el mal lugar en mal momento.

Directivas para la negociación. No perder de vista el egocentrismo del captor. Mantenerlo ocupado dándole opciones para que elija. Cansarlo  haciéndolo modificar todas sus decisiones. Mantener las negociaciones con enfoque la realidad. Recordar su impulsividad. Halagarlos con comentarios positivos como, seguramente una persona con la inteligencia no entiende que tal cosa es … Convencerlos de que le conviene liberar a los rehenes.

Personalidad inadecuada. Lo más probable es que esta persona esté envuelta en un delito mal planeado y mal ejecutado. Probablemente ha planeado  y llevado a cabo su delito por su cuenta, sin ayuda. Esta persona es un miembro de la sociedad que no ha alcanzado el éxito. Tiene un historial permanente de experiencias de fracaso autoinducido. Es una persona que no alcanzado su potencial y que tiene un historial de derrotas a todo lo positivo que logra. Esta persona puede darse por vencida súbitamente y abandonar su acción sin aviso previo. Suscita la compasión de otras personas, y las manipulada  para que éstas le hagan toda clase de tarea. Tienen baja autoestima y por lo general tienen dificultades con figuras de autoridad.

Los rehenes de captores con personalidades límite por lo general son personas que daba la casualidad se encontraban en mal momento en mal lugar. Sin embargo, debido a su extenso historial de errores, el captor hace que los rehenes se conviertan en sus ayudantes. Los rehenes le tienen lástima y lo ayudan a tratar de salir de la situación en que se ha metido.

Directrices para la negociación. Recordar que estás personalidades tienen un ego frágil. No recargar con decisiones complicada. En todo momento de la negociación mostrar aceptación sin emitir juicios. Prever una fuerte reacción del tipo de síndrome de Estocolmo por parte de los rehenes, e incorporar este factor durante el proceso negociación y rendición. Los actos suicidas, intencionales accidentales, son muy posible.

Debido a su singular sentido la realidad, el captor probablemente no entenderá las dimensiones de la situación que ha causado. Prever que el rehén entre en el proceso de negociación.

Personas psicóticas. Los psicóticos sufren de trastornos mentales graves. Viven fuera de contacto con la realidad. Son mentalmente inestables. Son personas solitarias. Sus síntomas más comunes son las alucinaciones y los delirios, que ellos experimentan como realidad y puede motivar su conducta. Los rehenes por lo general son personas que comparten su falso sistema de creencia.

Directrices para la negociación. Escuche lo que dice el captor, aún cuando le suene sin sentido. Mantenga  la compostura y no trate de discutir con él. Sea sensible ante sus inquietudes. Déle oportunidad de expresarse.

Personas deprimidas. La persona deprimida es una persona muy desesperada, que por lo general tienen un cociente intelectual superior al promedio, que puede haber tomado rehenes en un intento por lograr que la policía lo mate. La depresión abarca de lo normal a lo psicótico y es una reacción a un estrés real o imaginario.

El deprimido esta desesperado y siente que no tiene quién lo ayude ni posibilidad de corregir su situación o superar su pérdida.

Los captores pueden ser familiares de sus rehenes, o extraños. Por lo general sus demandas son ambiguas y pueden pedir que la policía se retire. Es común que las demandas cambien a medida que se acerca la resolución.

Directrices para la negociación. Las respuestas van a ser lentas, por lo que el negociador debe prepararse para tener que esperar. Mantener la discusión en el plano del futuro inmediato, no de la semana que viene. Preguntar si está considerando terminar con su vida. Desconfiar de una mejora súbita que no tenga relación con la negociación. Estar preparado para repetir garantías. Amigos y parientes pueden provocar el sentimiento de culpabilidad e inutilidad.

Presos. Los presos que toman rehenes son personas muy peligrosas que pueden creer que tienen poco nada que perder .Los presos que toman rehenes pueden haber sido sorprendidos en un intento de fuga. Por lo general los rehenes son trabajadores de la cárcel o compañeros reclusos. Es posible que cueste determinar quién es rehén y quien es cantor. Es importante saber si las demandas están bien pensadas y establecer la intención original del captor.

Directrices para la negociación. Cerciórese de hablar con el jefe. Probablemente  el jefe sea una personalidad antisocial. Tienden a considerar que no son culpables, que son otros los culpables de lo que le pasa. Considerar la posibilidad usar la teoría de dividir para gobernar.

Terroristas políticos religiosos. Los terroristas políticos y/o religiosos pueden ser asaltante a mano armada atrapados. Formular preguntas adecuadas que le permita indicar con claridad su causa, demanda, rehenes y motivación para crear esta situación. Cerciorarse de que se habla con el líder de los captores.

Cuáles son las fuerzas que guían el accionar de este grupo, y si es posible establecer antecedente histórico ?. Los rehenes tienen alguna relación con la causa o las demandas del captor ?. Documentar cuidadosamente y aclarar las demandas. Son lógicas, y tienen relación con la causa ?.

Directrices para la negociación. No dejarse intimidar por la retórica política. Hacer preguntas para aclarar la causa que los mueve. Hablar con la mayor cantidad posible de captores y aplicar la teoría de dividir para gobernar. Estar listo para las demandas que excedan la autoridad posibilidades de la policía. Aprovechar las demandas excesivas para ganar tiempo. La exposición a los medios de prensa puede ser un catalizador fundamental. Recordar al  captor que se ha escuchado lo que tiene que decir, por lo tanto la violencia será contraproducente. Tener en cuenta que estar dispuesto a morir no es lo mismo que estar listo para morir.

SÍNDROME DE ESTOCOLMO

LA INVESTIGACIÓN: VINCULO SECUESTRADOR-SECUESTRADO

El Síndrome de Estocolmo. El 23 de agosto de 1973, en el centro del barrio de Norrmalmstorg, de la ciudad sueca de Estocolmo, se produjo un atraco en la entidad bancaria “Kreditbanken”, por parte de un presidiario de permiso carcelario, llamado Jan Erick Olsson. Olsson, al ser sorprendido por la Policía, tomó a cuatro rehenes y exigió que se llamase a su amigo Clark Olofsson, exigiendo además 3 millones de coronas suecas, dos revólveres, chalecos antibalas, cascos y un vehículo, iniciándose una negociación que duró cinco días, y que dio origen a un asalto final, por parte de la Policía sueca, con la utilización de gases lacrimógenos.

En el momento de producirse la liberación de los secuestrados un periodista fotografió el instante en el que una de las rehenes (Kristin Ehnemark) y uno de los captores se besaban. Este hecho sirvió para bautizar como “Síndrome de Estocolmo” ciertas conductas “extrañas” que demuestran afecto entre los captores y sus rehenes. Kristin Ehnemark dijo que se sentía segura con los atracadores, pero temía que la policía pudiera causar problemas utilizando métodos violentos.

Desde la perspectiva psicológica, este síndrome es considerado como una de las múltiples respuestas emocionales que puede presentar el secuestrado a raíz de la vulnerabilidad y extrema indefensión que produce el cautiverio, y aunque es una respuesta poco usual, es importante entenderla y saber cuándo se presenta y cuándo no. 

En realidad este síndrome sólo se presenta cuando el plagiado se “identifica inconscientemente con su agresor, ya sea asumiendo la responsabilidad de la agresión de que es objeto, ya sea imitando física o moralmente la persona del agresor, o adoptando ciertos símbolos de poder que lo caracterizan”. (Skurnik, 1987:179)Por ser un proceso inconsciente la víctima del secuestro siente y cree que es razonable su actitud, sin percatarse de la identificación misma ni asumirla como tal. 

Cuando alguien es retenido contra su voluntad y permanece por un tiempo en condiciones de aislamiento y sólo se encuentra en compañía de sus captores puede desarrollar, para sobrevivir, una corriente afectiva hacia ellos. 

Esta corriente se puede establecer, bien como nexo consciente y voluntario por parte de la víctima para obtener cierto dominio de la situación o algunos beneficios de sus captores, o bien como un mecanismo inconsciente que ayuda a  la persona a negar y no sentir la amenaza de la situación y/o la agresión de los secuestradores. En esta última situación se está hablando de Síndrome de Estocolmo.

Lo que se observa en la mayoría de los casos es una especie de gratitud consciente hacia los secuestradores, tanto en los familiares como en los individuos. Agradecen el hecho de haberlos dejado salir con vida, sanos y salvos y a veces recuerdan – sobre todo en las primeras semanas posteriores al regreso – a quienes fueron considerados durante ese trance,, o tuvieron gestos de compasión y ayuda. Es comprensible, bajo estas circunstancias que cualquier acto humano (no necesariamente humanitario) de los captores pueda ser recibido con un componente de gratitud y alivio apenas natural. 

Compilación:

Prof. Guillermo Alborno

Fuente de Consulta: Departamento de Estado del Gobierno de los Estados Unidos de América.

EL EQUIPO TACTICO OPERATIVO : ORGANIZACIÓN      

El equipo especial o táctico es el encargado de aislar el sitio del hecho; mantener a antisociales y víctimas en observación todo el tiempo; además de proteger a los negociadores. Este grupo es el llamado a intervenir para terminar con la situación y salvar la vida de los implicados.

El grupo asignado al perímetro de la zona de operaciones: Los agentes menos experimentados del equipo, junto con personal uniformado deberán utilizarse en la zona que rodea al objetivo. Su función consiste en mantener el control sobre la zona que rodea al lugar del objetivo.

.Bloquear el área mediante el uso de barreras en la carretera

.Controlar cualquier aglomeración de público que pueda formarse, y mantener a la gente alejada del lugar de la operación para que no haya lesionados y para proteger la integridad de la operación.

.Constituir personal de apoyo en caso de suma urgencia

Deberán estar en posesión de vehículos de seguimiento en caso de que los secuestradores escapen del lugar.

.Mantener un helicóptero sobre aviso en caso de que la operación exija su uso

El grupo de cobertura : Responsable de sellar la parte exterior del emplazamiento inmediato del objetivo para evitar la fuga de los secuestradores y evitar la entrada de personas no autorizadas después de haber comenzado la operación.  Los personales de este grupo no entran en el lugar objetivo. Excepto en casos de gran emergencia. Entre este personal deberán haber tiradores experimentados ocupando buenos puestos que permitan cubrir las vías de salidas del lugar del objetivo. Dicha cobertura también podría incluir un puesto de observación ubicado en un lugar adecuado para obtener una vista general de todo el lugar

El grupo de apoyo: Estos deberán estar emplazados inmediatamente fuera del emplazamiento específico del objetivo (cubriendo las escaleras internas y pasillos en el piso donde esta ubicado el objetivo). Este grupo no solo debe prestar apoyo al grupo encargado de efectuar la entrada, sino también se encuentra en buena situación para observar la retirada de cualquier elemento de prueba del objetivo. En este contingente podría incluirse un perro de policía y una persona encargada de manejar a este animal para fines de apoyo.

El grupo de entrada: Esta labor es la más peligrosa ya que los encargados de efectuar la entrada van a introducirse en el lugar que ocupan los secuestradores mediante métodos predeterminados, y van a asegurar el lugar para realizar la operación de liberación de rehenes. Los personales que deberán cumplir la misión deberán ser los más experimentados, deberán conocerse entre sí y haber trabajado juntos en operaciones pasadas y deberán llevar sus instintivos en la vestimenta exterior.

El grupo de registro: Después de haber asegurado el lugar del objetivo de la operación, deberá llevarse a dicho lugar a los miembros del equipo encargado del registro bajo la dirección del Jefe del Equipo Táctico Operativo. Estos realizarán un registro detenido del lugar en busca de pruebas y evidencias.

EL USO DEL EQUIPO TACTICO OPERATIVO

LA EJECUCION DE LA INTERVENCION:

EL USO DEL GRUPO DE ACCIONES TÁCTICAS ESPECIALES:

El empleo del grupo comando especial implicará la muerte de los delincuentes y posibles heridos o muerte de algunos de los rehenes.

El responsable de su entrada en acción será el mando operacional.

ANTES DE SU EMPLEO:

. Criterios a tener en cuenta:

¿Valdrá el riesgo, será necesario, tiene amparo legal, será ético, será moral?

CARACTERÍSTICA DE LA ACCIÓN:

Sorpresa y agresividad.

INTERVENCIÓN FINAL: (Asalto de emergencia)

En el momento de intervenir por la fuerza debe existir una orden por escrito, en forma clara y practicable, del mando superior, a los efectos que a posteriori no aparezcan dudas en cuanto a las razones de esta determinación y sobre quien ordenó la intervención policial.

El empleo de gases lacrimógenos deberá efectuarse en lo posible con una gran concentración de cartuchos disparados en forma simultánea, de modo que provoque una sofocación inmediata y ceguera parcial por el intenso lagrimeo.

El personal policial que sea designado para irrumpir en el local donde se encuentran delincuentes y rehenes, deberá estar provisto de máscaras antigás o preferentemente equipos de respiración autónomos.

Es recomendable ubicar francotiradores especiales en sitios estratégicos que cubran los posibles puntos de fuga y disponer que éstos sean los únicos autorizados a abrir fuego, el Jefe del comando especial deberá cuidar que el resto del personal no haga uso de las armas sin consentimiento y precisas instrucciones del mando operacional.

En caso de salidas precipitadas de delincuentes y rehenes y ante la situación confusa sea imposible determinar quiénes son delincuentes y quiénes rehenes, evitar el tiroteo por cuanto se producirían bajas innecesarias. Por eso es importante conseguir que la salida se verifique en forma gradual: primero los rehenes, y seguidamente los delincuentes.

Para el caso de que la cantidad de rehenes sea muy grande (toma de un establecimiento bancario colmado de clientes y empleados, un supermercado u otro comercio similar) es conveniente contar con el apoyo de efectivos de la Cruz Roja u otra institución de acción social  capacitada para la atención primaria de los rehenes.

Cuando las tareas deberán realizarse en horas de la noche, los bombeos deben proveer equipos de iluminación, pero colocados en sitios estratégicos para evitar que las fuerzas pertenecientes al mando operacional sean blanco de disparos por parte de los delincuentes.

A la hora de la rendición de los delincuentes es importante la presencia de periodistas, autoridades judiciales y otras, que puedan garantizar la legalidad del operativo policial y constituirse en garantías para los delincuentes. Otro detalle a observar es que a la hora de la rendición o control de los delincuentes, familiares y personas que acompañaron el procedimiento quieran avanzar y tomar justicia por cuenta propia, este es el momento difícil para la policía por cuanto debe mantener siempre  rigurosamente el control del área de cobertura de seguridad.

PROCEDIMIENTOS A SEGUIR DURANTE LA OPERACIÓN:

El contingente asignado al perímetro deberá pasar ahora a ocupar las posiciones que se les ha asignado a fin de sellar completamente la zona

El contingente encargado de la cobertura deberá ocupar sus posiciones rodeando la zona inmediata al lugar objeto de la operación (zona externa ). Interrumpir todos los servicios externos, luz , teléfono, agua.

El contingente de apoyo deberá ocupar inmediatamente los puestos que les han sido asignados y realizar la tareas encomendadas.

.Bloquear líneas telefónicas

.Bloquear escaleras y ascensores

.Ocupar posiciones que ofrezcan buena cobertura con buena vista del punto de entrada.

El contingente de apoyo, acompañado del de entrada, deberán ahora entrar en el lugar objeto de la operación. Después de observar el objetivo con miras a detectar cualquier actividad que haya adentro del mismo, es preciso:

.Tener la armas listas

.No utilizar más de un punto de entrada

.Todos los medios de escape debieron quedar bloqueados por el contingente de cobertura

Los contingentes de cobertura, apoyo y entrada deberán pasar a ocupar posiciones en el lugar del objetivo, utilizando tanta cobertura y ocultación como sea posible y de conformidad con el método de acercamiento que se halla seleccionado.

LA EJECUCION DE LA INTERVENCION:

Sesión de Información

Lo primero que debemos realizar es una sesión informativa previa a la intervención final, después de celebrada dicha sesión es cuando deberá comenzar la operación de asalto de emergencia por la razones siguientes:

La información está fresca en la mente de los miembros del equipo

El equipo estará alerta y preparado para llevar a cabo la operación

LAS TÁCTICAS A EMPLEAR Y LOS MÉTODOS ADOPTADOS PARA EFECTUAR LA ENTRADA EN EL OBJETIVO

PLAN DE ACERCAMIENTO Y ENTRADA :

1- Aviso,

2- Sorpresa,

3- Subterfugio.

OPCIONES POSIBLES:

AVISO: Método óptimo en el caso de fugitivos que toma rehenes en un intento por salvarse de una probable ejecución. Utilice un altavoz, o un teléfono (registre la conversación) . Intente la negociación.

SORPRESA: Es la táctica más peligrosa, pero la más eficaz, esta táctica se emplea, de ordinario, contra un criminal bien armado, alerta y desesperado. Esta táctica es sumamente peligrosa debido a que, en realidad, entramos en el objetivo antes de saber cuáles serán las reacciones de los criminales.

SUBTERFUGIO: La táctica del truco del telegrama como pretexto.

PROCEDIMIENTO DE ENTRADA

Conocemos los distintos métodos para obtener la entrada en un lugar: Aviso, sorpresa, subterfugio, llamando, sin llamar. El método que se empleará deberá quedar establecido perfectamente antes de que el equipo encargado de la intervención llegue al objetivo. (hay que darle al plan cierta flexibilidad para poder introducir cambios sobre el terreno caso de que ocurran razones críticas). No olvidar que cada intervención tiene sus propios problemas y características y éstos dictarán el método que deberá utilizarse para la operación.

Después de haber decidido que es necesario una entrada forzada, se dará al señal al contingente de entrada para seguir con el plan adelante. La entrada deberá realizarse golpeando duro y rápido dando a los secuestradores un mínimo de tiempo para reaccionar.

Es de suma importancia mantener a todos los contingentes informados de la operación. El contingente de entrada  efectuará la entrada en el lugar del objetivo, se identificará y expondrá la finalidad de la entrada, inmediatamente controlará a los delincuentes y liberará a los rehenes poniéndolo a buen resguardo. Confiscará las armas encontradas en el lugar, establecerá orden dentro del objetivo e informar a todos los miembros del equipo encargado de la operación sobre el estado de la misma.

Ahora el jefe de operación llamará al grupo de registro, este grupo es el encargado de efectuar el registro del objetivo ya que de otra forma reinaría la confusión y podrían pasar desapercibidos los elementos de prueba del secuestro.

BIBLIOGRAFÍAS:

Apuntes de Administración de Crisis/ Prof. Guillermo Alborno – 1997/2007.

Textos del Departamento de Estado del Gobierno de los EUA.

Marzo 2009-