«Si no hacemos la guerra, corremos el riesgo de fracasar.»

GEORGE W. BUSH

Diecisiete de octubre de 2001. Washington D. C. En el Despacho Oval de la Casa Blanca, George Walker Bush, flamante presidente norteamericano que lleva meses librando una ardua batalla contra el terrorismo, tiene una importante reunión.

A ella asisten varias personas.

Sin embargo, no se trata de altos cargos de la administración americana o de relevantes jefes de Estado con los que llegar a acuerdos clave que le permitan proseguir su lucha contra el «eje del mal».

No. Allí sentados se encuentran cinco líderes religiosos que nada saben de acuerdos políticos y mucho menos de complejos asuntos estratégicos.

Tres de ellos son cristianos, uno judío y, cómo no, el quinto es musulmán.

Bush comenzó con los saludos de rigor y pasó rápidamente a exponerles el estado actual de la guerra contra el terorismo, exactamente igual a como lo hace con sus asesores políticos y de defensa.

Les aseguró que el pueblo norteamericano se encontraba ante una batalla decisiva.

Y de repente, ante el asombro de sus más inmediatos colaboradores, Bush les hizo un ruego: «;Recen por míl».

Cuando aún no habían encajado la curiosa petición del presidente, Bush acabó desarmando a sus interlocutores religiosos con una confesión poco habitual en él: «Como ya sabrán… tuve problemas con el alcohol.

Si hubiera seguido ese camino, ahora estaría en un bar de Texas.

Solo hay una razón por la que hoy estoy aquí en el Despacho Oval: he encontrado la fe.. he encontrado a Dios».

Esta es solo una mera anécdota que nos señala las auténticas motivaciones reales de los sucesos históricos que estamos viviendo en estos momentos.

Actualmente, tras la guerra en Afganistán contra los talibanes de aeda y Bin Laden, y la II Guerra del Golfo con la captura de Sadam Husein en Iraq nos encontramos ante un auténtico «choque de civilizaciones».

Una guerra mas oculta y secreta, que los «cruzados» del bando aliado no quieren que se dé a conocer, pero que determina dramáticamente los acontecimientos mundiales.

En esa confrontación, los dos bandos formados por cristianos occidenares y orientales musulmanes, aluden indistintamente a Jesús o a Manoma como motivación última de sus batallas.

Nos encontramos ante una autpentica guerra de religión en pleno siglo XXI, con motivaciones puramente mesiánicas y personales.


Claves Ocultas del Poder Mundial – José Lesta y Miguel Pedrero – Editorial EDAF – Buenos Aires – 2006

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